Tranquilidad Financiera

​Imaginemos ahora un escenario en el que, como resultado de los ingresos obtenidos de una actividad remunerada (ingresos activos) contamos con los recursos económicos para cubrir las necesidades que nuestro estilo de vida requiere.

​A esta sensación podríamos llamarle tranquilidad financiera. Lo interesante es que, en términos generales, para lograr esta tranquilidad no necesitaríamos modificar la cantidad de dinero que pasa por nuestras manos, sino que únicamente tendríamos que re ajustar la manera en que distribuimos nuestros ingresos, apegándonos con disciplina a esta planificación financiera.

​A pesar de que suele pensarse que es así, la tranquilidad financiera no está relacionada con la cantidad de dinero que generamos. Por el contrario, construir finanzas saludables depende mucho más de aspectos socio culturales como la educación o los hábitos que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida.